jueves, 25 de marzo de 2010

6. Fuerza gorda...

Quiero aclarar que no soy de piedra. Cada vez que escribo cada palabra, revivo todos los momentos que pasamos juntas. Unos más fuertes que otros, pero todos tienen un gran significado. Si de verdad hasta ahora la historia no te conmueve, espera, faltan muchas cosas por contar...

Me quedé con todo el vértigo que sentía cada vez que daba un paso. Cuando puse un pie en el cuarto, lo primero que vi fue toda la gente que estaba ah: sus tíos, primos, hermanos y papás. Era impresionante como se sentía el cariño que todos le podían tener. Fue en ese momento cuando todos mis nervios se fueron a la basura. Me sentía una más de la familia. Me acerqué a saludarla, y al ver la sonrisa que tenía de felicidad al verme, todo de repente cambió.

Lo primero que hice fue responderle con una misma sonrisa, dándole un abrazo que le debía desde hace mucho tiempo y preguntándole cómo se sentía. Me dijo que bien, pero se notaba en sus ojos el cansancio y las ganas de quitarse las agujas que tenía en la mano. Buscaba todas las maneras posibles para hacerla reír. Me acuerdo que justo le habían quitado los brackets y su sonrisa era perfecta. Ese fue uno de los momentos donde me presenté oficialmente a sus papás y hermanos, ya que todos sus tíos y primos sabían quién era.

Físicamente era completamente otra persona, pero seguía siendo la misma chica que conocí en la playa. No les voy a mentir. Me sorprendió mucho verla así: con ojeras, peluca, los labios secos. Pero cuando la escuché hablar todo eso pasó a un segundo plano. Esa hora que me quedé en la clínica no la desaproveché ni un minuto. Buscaba cualquier excusa para estar cerca de ella y hacerla reír un rato.

Cuando me fui a mi casa, todavía no podía asimilar todo lo que estaba pasando. Era como si estuviera en un sueño y hubiese despertado de repente. No entendía como una persona tan llena de vida y con todo lo que le faltaba por vivir, estaba viviendo este tipo de cosas que era para los adultos o ancianos. Me dio pena, sí, pero en realidad me ayudó a ver la vida de una manera diferente. A darme cuenta que si tú te lo proponías sí se podía superar. Rezaba todo lo que podía para que las cosas terminaran bien. Desde ese momento no dejé de llamarla ni hablarle. Y no lo hacía porque estaba enferma ni nada por el estilo. Lo hacía porque me di cuenta que la estaba comenzando a querer, a querer como una amiga de verdad. Y que yo, como amiga que era, debía hacerlo. Debía estar ahí pase lo que pase.

Muchas personas que ven a alguien con cáncer; es decir, un pañuelo en la cabeza o una peluca tienden a alejarse de ellos, es algo que a veces uno lo hace sin darse cuenta. Y yo pensé que me pasaría eso, que no iba a poder estar mucho tiempo cerca a ella, que la iba a sentir diferente a mí. Y fue todo lo contrario, las cosas pasan como menos te las esperas. Sus ganas de seguir viviendo eran tan grandes, que cuando estabas a su costado te olvidabas por completo que estaba enferma.

Cuando iba a su casa me quedaba impresionada por todas las pastillas que tenía que tomar, cada comida especial que le hacían para mantenerla fuerte. Todas esas cosas eran de admirar: como su mamá estaba todo el tiempo preguntándole si ya había comido o si había tomado lo que tenía que tomar.

Era el día de mi cumpleaños (agosto del 2007). Nunca me voy a olvidar de ese día. Estaba en el colegio y me llamaron de la recepción a decirme que tenían algo para mí. Fui y era un regalo. Sí, Aleca me había regalado algo por mi santo, cuando no tenía por qué hacerlo. Esas cosas son las que uno valora después. Si te pones a pensar… ¿cómo ahorita ella te está regalando algo, cuando debería estar preocupada porque en cualquier momento puede pasar algo con su vida? Ese fue el momento en el que me di cuenta que esta no era cualquier amistad, sino, una verdadera amistad.

12 comentarios:

  1. Si de verdad hasta ahora la historia no te conmueve, simplemente no sigas leyendo.

    Voy a leer todos los capítulos!
    Gracias Analupita! :)

    - Giuliana Risso.

    ResponderEliminar
  2. De nada giu!!! Anda haciendome publicidad! jaja

    ResponderEliminar
  3. me encaaaantaaaaaaa!!!...sigue escribieeendoo tienes un gran taleeento y es impresionante ver como aleca dejo una huella en cada persona que conoció!! soy gina de chincha

    ResponderEliminar
  4. Estoy segura Analu que por esas fechas Aleca tambien se diò cuenta que tu amistad... era la mejor mejorrrr..... y eso les dababa fuerzas para enfrentarse a todooo!!!
    Cuentanos que te mandò al cole peeee.....
    Besos!!

    ResponderEliminar
  5. Hey!!! ya viene el fin... y no vale dejar de escribirrrrrrrr!!!

    ResponderEliminar
  6. Ana lucía que lindo escribes !!!
    Ya te lo he dicho...pero en verdad muy muy lindo.
    Un besito.
    Nadia Rezqallah

    ResponderEliminar
  7. sigue escribiendo!!! ya somos varios los seguidores y nos encantaa!!!

    ResponderEliminar
  8. jajajajajajaj giuliana me tengo q identificar tu tb deberias decir lo mismo yo soy famosa asi!

    ResponderEliminar
  9. te admiro mucho mucho !! a ver cuando conversamos nena. Yo estoy muy deprimida porque extraño a mi dady y no me entra como puedes escribir tan lindo sin ponerte triste. Son sentimientos encontrados no? hablemos!!! besos

    ResponderEliminar
  10. lupe realmente lindo, te felicito y gracias por querer a Aleca tanto, ella tbien te quizo mucho.

    ResponderEliminar